
¿Qué es y cómo funciona el SAFE?
El origen del término SAFE
Como estamos en un contexto de alta incertidumbre, se han empezado a utilizar contratos que verdaderamente se ajustan a la realidad de estas negociaciones, como las Notas Convertibles o también los SAFE. Ello, entendiendo que las negociaciones se conducen de manera distinta a aquellas en las que se usa un Acuerdo de Inversión para documentar una entrega inmediata de acciones a cambio de una inyección de capital en una empresa ya consolidada (como por ejemplo en la compra de Facebook sobre Instagram en 2011).
Viendo esta nueva realidad de inversión que suponían las #startups, la reconocida aceleradora norteamericana YCombinator creó en 2013 el Simple Agreement for Future Equity o S.A.F.E. Como lo dice su nombre, este contrato busca simplificar los acuerdos entre inversionistas y emprendedores que tienen dificultades a la hora de determinar cuál es la valoración de la startup, a cuantas acciones corresponde la inversión, entre otros temas; permitiéndoles documentar la salida más fácil: girar el dinero hoy y recibir acciones a futuro cuando ya el mercado le ha dado una valoración real a la startup.
Hay 3 parámetros principales que entran en un documento SAFE, funcionan de la misma manera que funcionan para los billetes convertibles:
¿Existe un límite de valoración o no? En caso afirmativo, ¿cuál es el límite de valoración?
¿Hay descuento o no? Si es así, ¿cuál es el descuento?
¿Existe una cláusula de las naciones más favorecidas o no?
Implementación del Instrumento
Como decía, este contrato permite formalizar jurídicamente el hecho de recibir la inversión hoy y dejar para el futuro el cálculo del porcentaje accionario al que tendrían derecho los inversionistas. Principalmente, deben acordarse estas cuestiones:
1. El cap o tope de valoración
2. El descuento
3. El evento de conversión
4. Los derechos preferentes para los inversionistas.
Veamos:
1. El cap funciona como un techo para la valoración de la startup, fijado por qué se está invirtiendo en empresas que por lo general se apalancan en tecnología y pueden llegar a tener crecimientos exponenciales que disparen a las nubes la valoración. Por ejemplo, el caso de Rappi que pasó de tener una inversión en ronda Serie D de US$200´000.000 en 2018 (con valoración de US$1.000´000.000) a una siguiente inversión en ronda Serie E de US$1.000´000.000 en 2019 (con valoración de US$3.000´000.000). Es decir, de un año a otro aumentó su valoración en US$2.000´000.000.
Siguiendo con el ejemplo de nuestro orgullo patrio Rappi, supongamos que los inversionistas de la Serie D hubieren negociado un cap de US$2.000´000.000. En este evento dichos inversionistas habrían convertido sus US$200´000.000 en un 10% de acciones de la empresa, pero si no tuvieran dicho cap se tendría que calcular a cuánto equivale la inversión de US$200´000.000 con una valoración de US$3.000´000.000, por lo que se llevarían consigo el 6.66% de las acciones. Como ven, el cap protege al inversionista ante un elevado crecimiento en la valoración de la empresa, pues su inversión inicial se convierte a acciones haciendo el cálculo con el techo máximo de valoración y no con la valoración real de mercado.
2. El descuento también obra como una protección para el inversionista. Volviendo al ejemplo anterior, en lugar de negociar un cap se podría haber llegado a un acuerdo del 20% de descuento entre Rappi y sus inversionistas de la serie D. En consecuencia, llegados a la siguiente valoración de US$3.000´000.000 se habría aplicado un 20% de descuento sobre dicho valor, es decir, que se calcularía el número de acciones al que darían derecho los US$200´000.000 contra una valoración de US$2.400´000.000. Esto significa que los inversionistas se quedarían con 8.33% de las acciones.
Tip #1: Si es posible negocia un cap o descuento, no ambos al tiempo.
3. El evento de conversión es aquel hito que indica cuál será el momento futuro para que emprendedor e inversionista vuelvan a encontrarse y se sienten a calcular el porcentaje accionario al que tiene derecho el segundo. Muchas veces se define que será cuando llegue una próxima inversión sin ningún tipo de consideración adicional, pero otras veces se fija una ronda subsecuente de inversión condicionada a unas características puntuales (e.g., ronda de mínimo x monto, ejecutada por cierto tipo de inversionistas o que genere un cambio de control de la sociedad, etc).
Tip #2: Intenta acordar que el evento de conversión sea una ronda calificada de más de US$1´000.000.000 o el doble del cap fijado, para que no entres en los engorrosos trámites de formalización de los inversionistas como accionistas ante una siguiente ronda de inversión que no sea tan alta.
4. Usualmente los inversionistas quieren contar con derechos preferentes, como por ejemplo, tener reparto de utilidades antes que los fundadores, que les sea reintegrada la inversión con prelación en el evento de liquidación de la sociedad o puestos en la Junta Directiva, entre otros.
Tip #3: En general no concedas derechos preferentes en las primeras rondas, pues los inversionistas futuros van a exigir mejores derechos, lo más adecuado es que pactes que el inversionista inicial tendrá los mismos derechos que tendrá el inversionista de la próxima ronda si esto se convierte en un deal breaker.
En conclusión, jurídicamente estamos hablando de un contrato en el que se acuerda recibir una suma de dinero como un anticipo para futura #capitalización. Esta suma de dinero, llegado el evento de conversión, se capitaliza en la sociedad y dará derecho participaciones accionarias, las cuales se calcularán teniendo como valoración de referencia el cap negociado o la valoración real de mercado aplicando el descuento (dependiendo de lo negociado).

Fuente: https://www.phylo.co/post/venture-capital-qu%C3%A9-es-un-safe?lang=en

Ciclo de Financiación de las Startups
El actual ciclo de financiación característico de las startups coincide en gran medida con el ciclo de crecimiento de la empresa. De esta manera, cada fase no solo se caracteriza por una etapa de desarrollo del negocio, sino también por unos problemas y unos requerimientos económicos concretos que satisfarán diferentes tipos de inversores especializados en cada uno de estos escalones.
Pre-seed capital
A la hora de lanzar un proyecto, los emprendedores dedican la primera fase a dar forma a la idea de negocio, al producto y a analizar su repercusión en el mercado. Es entonces cuando buscan una fuente de financiación que les permita dedicarse a tiempo completo a construir los cimientos de la compañía.
Para hacerlo posible, cuentan principalmente con tres fuentes de financiación: los conocidos como Family, Friends and Fools, los business angels y las aceleradoras.
Family, Friends and Fools. Estos términos ingleses (familiares, amigos y locos en castellano) se refieren a aquellas personas cercanas al círculo del emprendedor dispuestas a aportar pequeñas cantidades de dinero y a asumir el enorme riesgo de no ver nada a cambio, pues ni siquiera saben aún si la idea o el proyecto funcionarán.
Business angels. Se trata en este caso de inversores profesionales que, bien a título individual o en asociación, inyectan su propio capital en un proyecto emergente para ayudar al emprendedor a crear las primeras versiones del producto, asesorándole en el proceso, pero sin participar en la administración de la startup.
Aceleradoras. Este tipo de organizaciones especializadas aportan tanto capital como acompañamiento y espacios de trabajo para los emprendedores, a cambio de un pequeño número de participaciones.
Seed Capital
Durante esta segunda etapa, conocida como capital semilla en español, los emprendedores dan un paso más para desarrollar el producto hasta una fase que les permite lanzarlo al mercado, validarlo con los primeros usuarios y atraer a los primeros clientes —aquellos que pagan por él—.
Los inversores que entran a partir de esta fase aportan a las startups, además de dinero, una nutrida red de contactos y asesoramiento y abren la puerta a nuevos clientes. Sin embargo, se trata de modelos de financiación más especializada y exigente, por lo que los emprendedores deben acostumbrarse a los procesos de evaluación o due diligence, a tener a varios inversores en el consejo de administración y a lidiar con los derechos de estos en el pacto de socios (VESTING).
Early stage
Una vez validado el producto o servicio y obtenidos algunos clientes, los fundadores de la empresa intentan en esta tercera etapa escalar el modelo de negocio, abrir nuevas oficinas, ampliar la plantilla y hacerse un hueco definitivamente en el mercado. Este será el objetivo, por tanto, de conseguir una nueva inyección económica.
En esta fase del ciclo, las empresas levantan rondas de financiación de serie A (de entre uno y cinco millones de dólares) y serie B (de entre seis y diez millones de dólares), en función de su grado de desarrollo. Estas operaciones suelen estar lideradas por fondos de capital riesgo, pero también participan en ellas otros actores, como las plataformas de equity crowdfunding como The Crowd Angel.
Growth stage o etapa de crecimiento
Esta fase comprende tanto las rondas de serie C como las posteriores, incluidas las de capital mezzanine (deuda intermedia, en español), un instrumento híbrido de financiación poco común entre las startups que se encuentra a medio camino entre la deuda y el capital. Todas estas operaciones se consideran una especie de puente hacia etapas precedentes a un exit.
Cuando buscan este tipo de empujones económicos, las startups ya han alcanzado la madurez. Han validado por completo su modelo de negocio, cuentan con un equipo multidisciplinar suficientemente amplio, han comercializado su producto, obtenido beneficios y necesitan capital para escalar el proyecto, crecer o competir de forma más agresiva. El objetivo de la financiación es ahora inyectar el combustible necesario para acelerar exponencialmente la curva de crecimiento de la compañía.
Las operaciones de financiación en estas etapas suelen están lideradas por sociedades de capital privado o bancos de inversión con un potente músculo económico y secundadas por grandes fondos de capital riesgo.
Exit stage
Se trata de la última etapa en el desarrollo de la startup, posterior a una ronda que actúa de puente —generalmente, de tipo B o C— entre las primeras fases y este colofón. Así, una vez recorrido todo el camino y aumentado su valor con creces, una empresa suele acabar saliendo a bolsa, fusionándose con otra o bien siendo adquirida por una compañía mayor.
Algunas de las compras más relevantes del panorama español durante los últimos años han sido las de Privalia, adquirida por la francesa Vente-Priveé por 500 millones de euros, o la de Ticketbits, engullida por Ebay por 149 millones de euros.
Lo cierto es que no es habitual que una startup complete todo el ciclo de crecimiento y financiación, por lo que cualquier emprendedor puede considerarse un auténtico logro. No obstante, recorrer parte del camino también tiene su mérito y, además, puede resultar una actividad sumamente gratificante tanto para los responsables de las empresas como para los inversores que les acompañan.
Fuente: http://blog.thecrowdangel.com/blog/ciclo-de-financiacion-de-las-startups/

Pivotar el Modelo de Negocio
No vas a generar el mejor modelo de negocio si solo estás sentado en la oficina o tu habitación pensando, tienes que salir a la calle y aprender de clientes reales.
La forma correcta de pivotar, es aprovechar al máximo el contacto con los primeros clientes o “Early Adopters” y a través de un proceso de experimentación y validación, buscar sistemáticamente el mayor problema y la oportunidad de negocio en torno a él.
Pivotar significa cambiar la estrategia en función de lo que aprendemos de nuestros clientes. NO significa cambiar la visión. NO significa cambiar tu idea porque te parece que es así o por influencias externas. Solo se puede pivotar después de ejecutar un experimento y aprender algo de los clientes que nos indican que cambiemos la idea del negocio.
Desafortunadamente, muchos emprendedores están demasiado obsesionados con su “Gran Idea” para realmente seguir este proceso. Generalmente, toman su solución y pasan múltiples experimentos tratando de adaptar esa solución a un cliente.
Llamamos a este patrón, “Solución en busca de un cliente”. Un emprendedor puede pasar toda su vida buscando un cliente para su solución y nunca encontrarlo. Es un patrón que hemos visto cientos de veces que resulta en un fracaso.
Las ideas no tienen valor por sí mismas. La mayoría de las grandes innovaciones y las grandes startups comenzaron en un lugar completamente diferente de donde terminaron.
Instagram comenzó como una red social para restaurantes y otros lugares, pero se convirtió en fotos. Twitter comenzó como un sitio web de podcast llamado Odeo, cuando esa idea falló, el equipo giró para trabajar en Twitter. YouTube comenzó como un sitio web de citas, cuando eso falló, el equipo giró para trabajar en YouTube. Paypal comenzó como un servicio de pago en el teléfono móvil Palm Pilot, cuando eso falló, se centraron en el pago por correo electrónico. Podría seguir y seguir enumerando más ejemplos.
Cada fundador exitoso comenzó con una fuerte visión e idea. Pero cuando la idea falló, fueron lo suficientemente flexibles como para probar algo diferente y luego dedicaron su energía a lo que funcionó.
Los empresarios exitosos no intentan cambiar el mercado, eso es imposible. Intentan encontrar el mercado y capturarlo tal como es. Tendrá mucho más éxito centrándose en una “idea correcta” que sea fácil de ejecutar en lugar de una “idea brillante” que sea difícil de ejecutar.
El siguiente es un cuadro creado por Lawrence Lenihan, un experimentado capitalista de riesgo en Nueva York, uno de los primeros inversores en Pinterest, League of Legends y muchas otras compañías exitosas.
IDEA X EJECUCIÓN = VALOR DE TU NEGOCIO
Lo que hace a un empresario exitoso es la ejecución.
Una idea brillante con mala ejecución vale como máximo $ 20. Pero una idea correcta con una ejecución correcta vale $ 50,000. Con una ejecución buena o excelente, una idea correcta puede valer $ 500,000 o $ 5,000,000.
Pregúntale a cualquier emprendedor exitoso qué es más importante: idea brillante o ejecución brillante.
Centrarse en el cliente en lugar de la solución mejorará inmediatamente la ejecución en 1 o 2 niveles. Entonces, si deseas alcanzar el éxito, no elijas tu mejor idea, elije la idea que necesitan tus clientes.